jueves, 8 de abril de 2010

CENTENARIO DEL POETA MIGUEL HERNANDEZ







































Años del hambre han sido para el pobre sus años.
Sumaban para el otro su cantidad los panes.
Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños
de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.
Hambrientamente lucho yo,con todas mis brechas,
cicatrices y heridas; señales y recuerdos
del hambre, contra tantas barrigas satisfechas:
cerdos con un origen peor que el de los cerdos. Por haber engordado tan baja y brutalmente, más abajo de donde los cerdos se solazan
poesía de Miguel Hernandez.
Con motivo del nacimiento del poeta, el colectivo artístico 2010 Odisea en el Arte de Alcalá de Henares, conmemora la vida y obra del artista mediante un monográfico artístico-cultural, que itinerante mente se realizara en diversos lugares de la ciudad: Café Continental, sala Margarita Xirgú, la sala de Hijos y amigos de Alcalá, la sala de la biblioteca Caja de Madrid, y ésta que aquí os mostramos la junta municipal IV -Ensanche-Espartales, desde el 23 de marzo al 9 de abril del 2010 y que en este post os mostramos su día final o clausura, en donde el colectivo artístico compuesto por: Nanuco, Federico Godoy, Antogos, Fernando Almansa, Sirikit, Javier Dario, Juan Altaber, Emilio Valladares, Enrique Cepeda y Mabel Vetri, muestran una serie de obras en pinturas, fotografía y poesías que hablan del sentimiento y vida del poeta de Orihuela.
Miguel Hernández Gilabert y retratado por Antonio Buero Vallejo
Nace el 30 de octubre de 1910 en Orihuela (Alicante) y murió el 28 de marzo de 1942 (31 años) en Alicante, España
fue poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono de la generación del 27».
Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!
Pablo Neruda---------
Recomendamos oír a Juan Manuel Serrat : Nanas de la cebolla, poema de Miguel Hernandez, en Youtube.

1 comentario:

jose manuel dijo...

yo jose manuel burgos y antonio gonzalez como rptes de 2010odiseaenelarte.blogspot.com inciativa multiartística de nuestra Ciudad hemos tenido suficientes reflejos para ser los primeros en homenajear a Miguel y os agradecemos especialmente el espacio que nos dedicais en vuestro blog y la facilitación por vosotros y por el distrito del local y medios que abundaron en un feliz encuentro y exito del acto del 8 de abril y esperamos seguir en contacto para futuras citas muchas gracias paz cultura y progreso